Fake news, guerras, monopolios, censura, Inteligencia Artificial…Periodismo amenazado, pero siempre vivo
Sergio Ferrari*
A pesar de crecientes presiones y amenazas, el periodismo de calidad se torna
más imprescindible que nunca en la defensa de los derechos democráticos
esenciales. Con el propósito de reactualizar la reflexión sobre la información y
la profesión, durante la primera semana de mayo 300 representantes de 600 mil
periodistas de los cinco continentes se dieron cita en París, Francia,
convocados por la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
El 32º Congreso de la organización sindical más importante del sector a nivel
mundial fue también una gran ocasión para celebrar su centenario comparando los
valores fundacionales de 1926 con los desafíos actuales, redescubriendo similitudes
y paralelismos entre ayer y hoy y evaluando nuevos retos.
En particular, identificando los desafíos que el periodismo confronta actualmente.
Muchos de ellos, casi universales, como la defensa del derecho a elaborar una
información “objetiva” y sin presiones del poder económico, político o judicial. O las
consecuencias negativas de la concentración de los medios de información, así
como la exigencia de informar activamente y sin censuras desde zonas de guerra y
otras formas de conflicto. Además, la clarificación de la delicada frontera entre los
aportes positivos y las amenazas de la Inteligencia Artificial a la profesión; la
importancia de los medios públicos, diferenciándose con claridad lo que es
información de lo que es propaganda, y la necesidad de una protección más
coherente para las mujeres periodistas contra toda muestra de acoso o
discriminación. Sin negar el reto constante de diferenciar información objetiva y
profesional de las fake news, que crean opinión desvirtuada con argumentos,
fuentes o hechos distorsionados o falsos (https://www.ifj.org/es/quien/congreso-centenario-
fip-2026).
Solidaridad esencial
El apoyo a las personas que trabajan en la prensa en Palestina, con más de 220
asesinadas desde octubre de 2023 y siempre agredida, así como en Líbano, donde
deben operar en condiciones represivas inhumanas y con atentados permanentes,
estuvo en el centro mismo de la solidaridad de los delegados reunidos en París. De
igual manera que el apoyo al Sindicato de Periodistas Yemeníes en sus esfuerzos
por “hacer frente a las fuerzas y movimientos que pretenden silenciarlo”, así como al
Sindicato de Periodistas de Sudán y a la organización sindical iraní, ambos luchando
por su reactivación.
Apoyo consensual que en América Latina se extendió a las mujeres y los hombres
de prensa de México, uno de los países donde la profesión sufre mayores
agresiones de poderes no institucionales y, por lo general, con toda impunidad. En
otras regiones del planeta, la misma expresión de solidaridad para con los
trabajadores de la información en Serbia, actualmente amenazados y perseguidos,
así como para sus pares en Pakistán y Sri Lanka, que exigen trabajo digno e
igualdad de tratamiento para las mujeres periodistas.
En América del Sur, específicamente en Argentina, muestras unánimes de
solidaridad para el fotorreportero Pablo Grillo, agredido y seriamente lesionado por
las fuerzas de seguridad del gobierno de Javier Milei durante una movilización en
marzo de 2025. Y el rechazo categórico al intento de ese mismo gobierno por
derogar el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), intentando así precarizar
el trabajo periodístico y debilitar la acción sindical.
El Congreso también festejó varios logros, algunos históricos, como la reciente
regularización de 1.860 periodistas en Mauritania gracias a la movilización sindical
nacional con el apoyo de la Federación Internacional, la cual jugó un peso decisivo
en la presión internacional.
Periodismo en la mira en un mundo complejo
Tanto desde América Latina como de Europa se alzaron numerosas voces para
advertir y denunciar, en palabras de la Federación de Periodistas de América Latina
y el Caribe (FEPALC), el “avance de la derecha neofascista” y convocar a “la lucha
contra la extrema derecha y el autoritarismo”, como argumentaron los sindicatos
franceses. La situación mundial, reforzada por la elección de Donald Trump en los
Estados Unidos, cuya “visión geopolítica concibe al Sur global como un espacio
subordinado”, como argumenta FEPALC, también ocupó la preocupación unánime
del Congreso. En medio de este panorama alarmante, el cónclave de París rescató
el valor primordial de la Carta Mundial de Ética publicada en 2019. Junto con sus
propios estatutos y numerosas resoluciones de organismos internacionales, como
UNESCO, dicha Carta propugna una información de calidad y sin presiones de
ningún tipo. (https://www.ifj.org/es/quien/reglas-y-politica/carta-mundial-de-etica-para-periodistas).
Las amenazas contra esta profesión continúan aumentando en muchas regiones del
planeta, casi siempre promovidas por “discursos de odio y restricciones”, así como
ataques institucionales contra el periodismo crítico e independiente y la presión de
formidables intereses económicos para impedir cierta clase de información.
Tendencia agravada por la “criminalización de la protesta social” expresada, como
señala FEPALC, en el enjuiciamiento de líderes sindicales, estudiantiles y
comunitarios, así como en el uso de mecanismos estatales para acosar, deslegitimar
y perseguir a quienes promueven derechos democráticos fundamentales.
Muy significativo en el encuentro parisino de cuatro días fue el interés unánime en
debatir el impacto cada vez mayor de la Inteligencia Artificial en la actividad
informativa, de allí la propuesta del comité ejecutivo de que los sindicatos adopten
consensualmente una “posición crítica y única” para facilitar el aprovechamiento, el
marco económico y la regulación de la misma. La Inteligencia Artificial, se subrayó,
debe servir a la creación de noticias imparciales y éticas, para beneficio de la
humanidad y en conformidad con los principios promovidos por la FIP.
Si bien la discusión sobre esta nueva herramienta aún está en pañales, de todos
modos, el Congreso articuló varios conceptos referenciales: oposición a la
desigualdad de acceso a la IA; cuestionamiento de la falta de supervisión humana,
que da lugar a información inexacta y sesgada, y la certidumbre de que todo trabajo
con pretensiones de “periodismo”, en el buen sentido de la palabra, esté avalado por
profesionales. Por último, promoción de una regulación internacional sólida de la IA
con participación de periodistas acreditados para evitar, entre otras cosas, que la IA
quede en manos de unas pocas personas o que no respete los derechos laborales.
En otras palabras, la FIP insiste en la necesidad desarrollar y ampliar la protección
de los periodistas, y no solo en relación con la IA. Por ejemplo, mediante campañas
en los diferentes países que aseguren leyes que obliguen a los gigantes
tecnológicos a pagar un impuesto extraordinario sobre sus beneficios para mejorar
los contenidos editoriales y ayudar al despegue de nuevos medios de comunicación.
Una temática no menos importante en París fue la defensa de los medios de
comunicación de servicio público. Sendas mociones de los sindicatos del Reino
Unido e Irlanda y de Italia, así como un debate central en una de las mesas
redondas, subrayaron la necesidad de hacer frente a las amenazas que estos
medios confrontan. Un par de propuestas específicas, como la defensa de la RAI
italiana y la agencia de noticias AFP francesa, destacó el rol de los medios públicos
como pilares del reforzamiento democrático.
Unidad, relevo y paridad para defender mejor el periodismo
El encuentro de la FIP en París, notable por su diversidad y multiculturalidad, con
representantes de sindicatos de muchos de los 148 países que la integran, también
significó un paso hacia adelante en lo que hace a su capacidad organizativa y su
vocación renovadora. A cien años de su nacimiento, eligió presidenta a Zuliana
Lainez, una destacada periodista y sindicalista peruana de 49 años de edad. Lainez,
la primera representante latinoamericana a la cabeza de la Federación, es editora de
opinión en el periódico digital Crónica Viva y de noticias internacionales en ANP
Radio. Además, profesora de derecho de la prensa y de derecho a la información.
“Es histórico [el hecho de] que América Latina esté al frente de una federación
mundial en el centenario de su fundación”, afirmó Lainez. Y agregó: “Las y los
latinoamericanos, al igual que muchos de nuestras y nuestros colegas del Sur,
sabemos lo que significa resistir y luchar. Esta historia nos persigue, pero también es
una fuerza, una impronta para enfrentar los desafíos de hoy”. Las mujeres
latinoamericanas, jóvenes o de edad intermedia, avanzan en los cargos directivos de
la FIP. Tres de ellas, periodistas que representan los sindicatos nacionales de
Colombia, Brasil y Argentina, forman parte del directorio de la federación compuesto
por una veintena de personas.
Estimulado por una segunda presidencia consecutiva de mujeres (la periodista
francesa Dominique Pradalie estuvo al frente de la FIP de 2022 a 2026), el Congreso
aprobó una histórica reforma estatutaria para asegurar la paridad de género en la
composición de su comité directivo que ya, a partir del reciente Congreso, es
totalmente equitativa.
A pesar de sus profundas heridas por la partida de varios sindicatos europeos,
mayormente de países nórdicos, en los últimos años, el reciente Congreso de París
significó un grito concreto a favor de la unidad. Aprobó por consenso varias
modificaciones estatutarias que allanan el camino a esos sindicatos y asociaciones
para reintegrarse en un futuro cercano. Además, trabajó arduamente para revisar y
reforzar su gobernanza, representación y transparencia organizativa para ser “aún
más acogedora, unida y solidaria [que hasta ahora y estar más] a la altura de los
retos globales”.
La información: ¿simple mercancía, instrumento de la propaganda interesada, o bien
público de la humanidad? Debate esencial de la sociedad en un momento histórico
donde a menudo resulta difícil diferenciar entre noticia verificada y fake y, no menos
preocupante, el gran poder nacional e internacional –sea político, económico o
militar- hace del control de la información una prioridad esencial para la defensa de
sus propios intereses minoritarios.
- El autor de este artículo participó en el congreso de la FIP en París como delegado de SYNDICOM, sindicato suizo de